Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones

conexion vital

Esto se calentó: aves buscaron ecosistemas de mayor altura por causa del cambio climático

header

 

 
Bogotá, D.C. 15 de enero de 2019 
 
 

Foto: Quiscalus lugubris. Instituto Humboldt / John Bernal.
 
 
  • •  Varias especies de aves fueron registradas en ambientes naturales con alturas y temperaturas diferentes a las que habitan, como consecuencia del aumento de la temperatura en la Sabana de Bogotá.
  • •  El cambio climático fue el responsable de los cambios presentados en el 51 % de las especies de las aves registradas y estudiadas en un lapso de 26 años.
  • •  La investigación utilizó datos suministrados por el conteo navideño de aves, organizado por la Asociación Bogotana de Ornitología (ABO), considerado el seguimiento más antiguo del país a un grupo de vertebrados terrestres.
 
El cambio climático es en la actualidad una amenaza creciente para la biodiversidad al punto de afectar a gran variedad de organismos, causando en ellos, por ejemplo, desplazamiento a mayores alturas debido al aumento gradual de la temperatura y variación en las temporadas habituales de reproducción; y en los ecosistemas, alteraciones en su composición y estructura.

Este último aspecto se evidencia, por ejemplo, en los ecosistemas de alta montaña de los Andes, hoy entre los más amenazados por la reducción de áreas disponibles ante el aumento de presencia de especies trasladadas, que buscaron mayores elevaciones, por el incremento de la temperatura. Tal circunstancia ha traído como consecuencia el cambio de la composición de este ecosistema y afectaciones en sus procesos ecológicos.

Dichos desplazamientos de las especies toman particular relevancia en la región tropical y son una de  las respuestas de las especies al cambio climático global. Allí, el clima tiende a permanecer estable y los organismos que la habitan se encuentran adaptados a tales condiciones pero con poca flexibilidad para moverse a otros rangos altitudinales. Esta condición significa en muchos casos que su sobrevivencia depende de un movimiento hacia zonas más altas.

De esta manera, el cambio climático actúa como “trampa térmica”, y el desplazamiento de las especies como la mejor forma de acceder a temperaturas inferiores para asegurar las condiciones óptimas, aunque este ascenso a las montañas represente un riesgo en la reducción de las poblaciones de especies y, eventualmente, de extinción al no soportar climas nunca antes experimentados.

En el caso de la Sabana de Bogotá, los datos recopilados durante 26 años a partir de los conteos navideños de aves revelaron cambios poblacionales en el 51 % de las especies registradas: 48 especies aumentaron y 30 disminuyeron. Uno de los factores más frecuentes asociados a este fenómeno fue el cambio climático y las “islas de calor”, así mismo alteraciones en el hábitat, interacciones con otros organismos y cacería.

Los cambios ocurren también porque los bosques y humedales son transformados en áreas de cultivo, potreros y zonas urbanas, sumado a los aumentos en los niveles de contaminación; y por la presencia de especies invasoras. Estos aspectos resultan clave, ya que la Sabana de Bogotá es un territorio de importancia biogeográfica dada la presencia de un alto nivel de endemismo, es decir de especies con distribución única en su geografía.
Un ejemplo de lo anterior está en las áreas silvestres presentes a finales de los ochenta y que gradualmente han cambiado, en especial, a lo largo de las fronteras de la ciudad hasta ser reemplazadas por pastos, viviendas, desarrollos comerciales e invernaderos de floricultura.

Aves que se mudaron de vecindario

Entre los ejemplos del aumento de la llegada de especies de aves, que habitan tierras bajas, que ahora se encuentran a mayores alturas están el coquito (Phimosus infuscatus), el gavilán caminero (Rupornis magnirostris) y el chango llanero (Quiscalus lugubris).

Por otro lado, también hay ejemplos de aves de alta montaña que se están desplazando hacia arriba, como lo predice la afectación por cambio climático, como el colibrí vientricobrizo (Eriocnemis cupreoventris) y el pinchaflor brillante (Diglossa lafresnayii). Inicialmente estas especies vivían en la Sabana de Bogotá y actualmente ya no.

Esto se debe a que se están restringiendo a elevaciones más altas, desmejorando sus perspectivas de conservación. Tanto el colibrí vientricobrizo (listado en la categoría Casi Amenazado (NT) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza -UICN) como el pinchaflor brillante tienen una distribución limitada al norte de los Andes y, por lo tanto, su conservación merece especial atención.

Otra especie que evidencia las “mudanzas a nuevos vecindarios” es el Alcaraván, cuya presencia ha crecido de manera significativa en la ciudad, probablemente asociada con el aumento de las temperaturas en la Sabana y en Bogotá, pues estos lugares se adecuan a sus requerimientos térmicos como resultado de las llamadas “islas de calor urbanas”.

Las “islas de calor”

Las islas térmicas o de calor ocurren al interior de las ciudades y son producto, por lo general, del cambio en el uso del suelo, es decir aquellos que antes estaban cubiertos por vegetación, ahora lo están por cemento y otros materiales con vocación urbana.
 
En Bogotá hay evidencia de una isla de calor que supera en cerca de 3 grados centígrados, al clima medio de las afueras, según un análisis realizado a los cambios en la temperatura media, mínima y máxima ocurridos en la ciudad durante los últimos 40 años.

Cabe subrayar que este estudio sobre cambio climático y desplazamiento de aves a mayores rangos altitudinales, publicado en la edición del Reporte de Estado y Tendencias de la Biodiversidad Continental de Colombia (Bio 2017), aborda de manera explícita la importancia del cambio climático en un contexto urbano, periurbano y rural natural, y apoya con sus resultados las ausencias de información en temas de ecología urbana neotropical.


Ver más ...

Colombia voló lejos y es líder mundial en registro de aves durante el Global Big Day 2018

header

 

Bogotá, D.C. 09 de mayo de 2018

Foto: Instituto Humboldt. Felipe Villegas.

 

•  Colombia es primer lugar, por segundo año consecutivo, en número de especies de aves registradas, un total de 1.546 observadas en 24 horas, a través de 4.840 listas enviadas al portal y aplicación eBird. Esta cifra representa alrededor del 80% de las más de 1.900 especies de avifauna que tiene el país.

 

•  Antioquia, Valle del Cauca, Risaralda, Meta, Tolima, Putumayo, Cundinamarca, Boyacá y Caldas destacan con más de 500 especies registradas en un solo día, mientras 13 países del mundo obtuvieron ese mismo número como resultado de sus avistamientos durante la cuarta versión del Global Big Day (GBD).

 

•  A nivel mundial el registro llega a 6.899 especies a través de 74.084 listas provenientes de 170 países. Perú, Ecuador y Brasil también superan la cifra de 1.000 especies, con lo cual el norte de Suramérica se posiciona como potencia absoluta en diversidad de aves.

 

Colombia ocupa el primer lugar, por segundo año consecutivo, en avistamientos y escucha de aves según los resultados publicados en la página de eBird. En total se registraron 1.546 especies en 24 horas, a través de 4.840 listas enviadas al portal y aplicación eBird, entre el 5 y el 8 de mayo de 2018.

Esta cifra representa alrededor del 80% de las más de 1.900 especies de aves que tiene el país, observadas o escuchadas por miles de personas en los 32 departamentos colombianos. En segundo lugar está Perú con 1.490 especies, en tercer lugar Ecuador con 1.155 y en cuarto lugar Brasil con 1.036. De nuevo, estos cuatro países fueron los únicos en superar la cifra de 1.000 especies, con lo cual el norte de Suramérica se posiciona en diversidad de aves.

Los diez países que reportaron la mayor cantidad de especies a nivel mundial (Datos tomados el 9 de mayo a las 6 p.m.)

Los diez países que reportaron la mayor cantidad de especies a nivel mundial (Datos tomados el 9 de mayo a las 6 p.m.)

 

En cuanto a los departamentos del país, aquellos que registran avistamientos de más de 500 especies en un solo día son Antioquia, Valle del Cauca, Risaralda, Meta, Tolima, Putumayo, Cundinamarca, Boyacá y Caldas. Para apreciar la magnitud de esta cifra, basta con saber que únicamente 13 países en el mundo lograron esta cantidad de especies observadas o escuchadas por parte de los llamados pajareros.

A nivel mundial se registraron 6.899 especies a través de 74.084 listas provenientes de 170 países lo que demuestra que más allá de una competencia global, los colombianos celebraron la riqueza de avifauna en todo el territorio nacional y la prueba está en el crecimiento en número de listas publicadas, lo cual indica que este año incrementó considerablemente la cifra de participantes así como las buenas prácticas al momento de publicar los listados en eBird.

Los diez departamentos que reportaron la mayor cantidad de especies dentro de Colombia (Datos tomados el 9 de mayo a las 06:00 p.m.)

Los diez departamentos que reportaron la mayor cantidad de especies dentro de Colombia (Datos tomados el 9 de mayo a las 06:00 p.m.)

 

Por otra parte, y detrás de las cifras, vale destacar el trabajo de los organizadores a nivel nacional y departamental, quienes que a través de talleres, charlas, entre otras, coordinaron las rutas para buscar las especies más distintivas de cada región; también, la participación de niños, jóvenes y adultos, entre mujeres y hombres, estudiantes, principiantes en temas de avistamiento, expertos, científicos, aficionados, operadores turísticos, propietarios de reservas, integrantes de ONGs, miembros de la Policía de Turismo y funcionarios de Parques Nacionales.

Además, del liderazgo de las sociedades ornitológicas y grupos de observadores de aves del país, el apoyo de alcaldías y gobernaciones, la ayuda de PROCOLOMBIA y Satena, quienes facilitaron el desplazamiento de expertos hasta lugares alejados de nuestra geografía. Durante este GBD, Colombia contó con la visita de integrantes del equipo Sapsucker del Laboratorio de Ornitología de Cornell, quiénes observaron 288 especies en el departamento de Magdalena, partiendo desde la cuchilla de San Lorenzo, pasando por la zona cafetera de Minca, los bosques secos de La Tigrera, y llegando hasta la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Otro aporte fundamental para lograr el liderato del país estuvo en quienes revisaron los datos publicado en eBird, garantizando la calidad de la información producida durante el GBD.

Desde el Instituto Humboldt, algunos investigadores se desplazaron hacia distintos puntos del país para apoyar las actividades del GBD: el Piedemonte llanero y los páramos de Boyacá, el Valle del Cauca con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, la Sabana de Bogotá, el Santuario de Flora y Fauna Iguaque y el Parque Nacional Natural Sierra Nevada, con el acompañamiento de Parques Nacionales Naturales (PPNN).

Cada versión del Global Big Day aporta cantidad de datos sobre las aves de nuestro país para que cada vez más colombianos se apropien de este conocimiento y dimensionen la responsabilidad que como país tenemos en el cuidado de las aves y de los ecosistemas que habitan y de los cuales dependemos todos.

 

Visite:

eBird: ebird.org/globalbigday, ebird.org/news/global-big-day-2018-a-birding-world-record, ebird.org/colombia

 

Siga los canales digitales:

Facebook: @globalbigdaycolombia, @ebird, @cornellbirds #CadaAveCuenta#VolvimosAVolar

Twitter: @gbdcolombia, @Team_eBird, @CornellBirds #CadaAveCuenta, #VolvimosAVolar

Ver más ...

¡eBird Colombia toma vuelo!

header

 

Bogotá, D.C. 30 de abril de 2018

 

FILBo

•  eBird Colombia está disponible, en versión web y aplicación digital, para consulta, utilización o descarga gratuita en dispositivos móviles por parte de expertos y aficionados al avistamiento y registro de especies de aves, asimismo para la investigación científica.

 

•   En la actualidad, eBird es la plataforma de ciencia ciudadana que más datos sobre biodiversidad aporta en Colombia. Con cerca de 2,5 millones de registros, sus usuarios han contribuido con datos sobre el 95 % de las especies de aves del país.

 

•   eBird, creada por Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, revolucionó la manera de reportar y acceder a información sobre aves. Más de 360 mil personas han contribuido con cerca de 472’000.000 datos de avifauna de 10.364 especies, en todos los países.

 

eBird es una herramienta que permite a sus usuarios registrar todas las aves observadas o escuchadas, mantenerlas ordenadas por listas, explorar mapas y gráficas dinámicas, compartir datos con otras personas al unirse a una comunidad y, finalmente, contribuir a la ciencia y a la conservación.

Con cada dato suministrado, a través del sitio web o de la aplicación, las personas aportan insumos utilizados para la comprensión de la riqueza y de la distribución de especies de avifauna en distintas escalas espaciales y temporales.

Además del sitio núcleo de eBird, existen varios portales regionales administrados por socios locales para proveer información y experiencias de avistamiento de aves, adaptadas a las realidades de cada lugar, y Colombia no es la excepción.

Antes de la versión local, el impacto causado por eBird entre los usuarios del país era evidente: con cerca de 2,5 millones de registros, los colombianos habían contribuido con datos sobre el 95 % de las especies de aves del país, convirtiéndola en la iniciativa de ciencia ciudadana que más datos sobre biodiversidad aporta a nivel nacional.

La idea de una versión colombiana, que permite manejar contenidos propios de país en cuanto a noticias, necesidades de información, resultados de investigación, e iniciativas de ciencia participativa que involucran a las aves y sus hábitats, surgió tras varios años de compartir información ornitológica especialmente a través de DATAVES, una propuesta de la Red Nacional de Observadores de Aves.

Entre otras razones también están la variedad de especies de aves que tiene Colombia, la ya conocida tradición entre científicos y aficionados por estudiar su avifauna, el momento actual del país que ha posibilitado el incremento de visitas de nacionales y extranjeros a zonas naturales para el disfrute de la flora y fauna silvestres, y la intención por generar mayor apropiación de los colombianos por su biodiversidad.

Tal entusiasmo merece potenciarse a través de una herramienta robusta y participativa, como eBird, que permita recolectar, integrar, interpretar y usar información generada por cientos de observadores, y validada por científicos para aumentar el conocimiento en torno al estado de conservación de las aves colombianas y sus hábitats.

Por otro lado y para familiarizarse y facilitar el uso de esta herramienta (en particular con miras al próximo Global Big Day (GBD) que se realizará el sábado 5 de mayo durante 24 horas en los 32 departamentos del país y alrededor del mundo), la versión nacional tiene a disposición varios enlaces a materiales de apoyo. Cabe aclarar que los registros que se ingresan por medio de la plataforma o aplicación nacional quedan de inmediato consignados en el sitio núcleo y viceversa.

Sugerimos: En el Global Big Day, cada ave cuenta

En Colombia, la iniciativa de crear eBird estuvo a cargo de la Asociación Bogotana de Ornitología, la Asociación Colombiana de Ornitología, la Fundación Ecológica Colibríes de Altaquer (FELCA), Calidris: Asociación para el estudio y la conservación de las aves acuáticas en Colombia, SELVA: Investigación para la Conservación en el Neotrópico, la Sociedad Antioqueña de Ornitología, la Sociedad Caldense de Ornitología y el Instituto Humboldt en colaboración con el Laboratorio de Ornitología de Cornell, entidad que desarrolló la idea mundial en 2002.

Sugerimos: Recomendaciones de buenas prácticas en el Global Big Day

A largo plazo, eBird Colombia espera posicionarse como una herramienta para el monitoreo participativo y la investigación científica de las aves en el país. En sus estrategias están la difusión entre personas y entidades interesadas en la construcción y fomento del conocimiento ornitológico, la integración de las comunidades de pajareros y científicos colombianos, la formación de los usuarios de la plataforma, la consolidación del grupo de revisores de datos con miras a mejorar la calidad de la información disponible y a su utilización en temas de conservación de la biodiversidad nacional.

Sugerimos: Consejos para usar eBird durante el Global Big Day

En este contexto, eBird Colombia se proyecta como alternativa confiable que se suma al grupo de herramientas utilizadas para abastecer el inventario de especies de aves que han posicionado a Colombia como país potencia en avifauna en el mundo. Una tarea que por tradición perteneció a los expertos pero que hoy se democratiza con el acceso libre a las tecnologías de la información y la comunicación, estimulando la participación masiva de aquellos aficionados a la contemplación de la naturaleza.

 

Portal eBird Colombia: ebird.org/colombia

Portal mundial de eBird: ebird.org

Global Big Day: ebird.org/news/global-big-day-5-may-2018

Ver más ...

En el Global Big Day 2018 cada ave cuenta

•  El mundo se prepara para la cuarta versión del Global Big Day (GBD), día mundial dedicado a la observación de aves, que se realizará el sábado 5 de mayo en varias partes del mundo entre ellas Colombia, país que en 2017 alcanzó el primer lugar de avistamientos con 1484 especies registradas equivalentes al 15 % del total reportado en el planeta.

•  En la tercera edición, casi 20.000 personas de 150 países observaron 6564 especies de aves en un solo día (más del 60 % del mundo), resultado catalogado como un récord.  Sumados los registros en Brasil, Ecuador, Perú y Colombia se registraron más de 1000 especies de aves ese día.

•  Este 2018, Colombia pondrá a disposición de expertos y aficionados la plataforma eBird, con enfoque local, para el monitoreo participativo y la investigación científica de las aves en el país, con miras a su conocimiento y conservación.

El GBD es una iniciativa de ciencia ciudadana que comenzó en 2015 para crear conciencia sobre la importancia de la conservación de las aves y el riesgo que las acecha, y para incentivar la construcción de conocimiento colectivo sobre el tema y su difusión a través de plataformas digitales.

En esta actividad puede participar cualquier persona, ya sea experta o aficionada. Basta con salir a observar aves, compartir los datos obtenidos y seguir los resultados y estadísticas, en tiempo real, durante un día.

El cuarto Global Big Day está dedicado a las aves playeras, grandes migradoras que unen países y continentes con sus vuelos, en especial al chorlo de vientre negro (Pluvialis squatarola) que se reproduce en el Ártico desde Canadá hasta Rusia, y que en época no reproductiva migra hacia el sur llegando hasta Chile, Argentina, Sudáfrica y Australia, ¡una verdadera ave global!

En el país, los colombianos esperan ratificar su liderato. Por tal motivo, los organizadores están visitando cada región del territorio nacional con el fin de elegir lugares adecuados que faciliten el registro de aves no vistas en 2017 y las asociaciones ornitológicas están capacitando a más personas; mientras que muchos turistas se están preparando para recorrer zonas ricas en especies endémicas. La idea es que todos los que participen en esta actividad sigan una serie de buenas y sencillas prácticas que aseguren, a largo plazo, la utilidad de la información recolectada.

 

eBird en Colombia

Pero más allá que toparse con nuevas especies hay mucho por aprender acerca de la ecología, comportamiento, estado y tendencias de las aves en Colombia, incluso sobre aquellas que están presentes a diario a nuestro alrededor. Por esta razón, los ornitólogos impulsan herramientas para generar en los colombianos una mayor apropiación por su biodiversidad, a través de programas de educación que buscan la participación de personas y entidades en la apreciación y estudio de las aves, por ejemplo eBird.

eBird es una aplicación desarrollada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad Cornell y la Sociedad Audubon de Estados Unidos, que desde su lanzamiento en 2002 revolucionó la manera como la comunidad ornitológica reportaba y accedía a la información sobre aves.

Al compartir registros en la plataforma digital, cada observador de aves contribuye al conocimiento y conservación de estos vertebrados a nivel mundial. De esta manera, eBird se ha convertido en el proyecto de ciencia ciudadana más grande del mundo en cuanto a biodiversidad se refiere, y así lo demuestran los datos globales disponibles de forma gratuita: más de 360.000 personas han contribuido con cerca de 472’000.000 de registros de aves de 10.364 especies, en todos los países.

Además del sitio núcleo de eBird, existen varios portales regionales administrados por socios locales para proveer información y experiencias de avistamiento de aves, adaptadas a las realidades de cada lugar, y Colombia no es la excepción.

Es así como, el país tendrá su propia plataforma, gracias a un convenio entre el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, la Asociación Bogotana de Ornitología (ABO), la Asociación Colombiana de Ornitología (ACO), la Asociación para el Estudio y la Conservación de las Aves Acuáticas en Colombia (Calidris), la Fundación Ecológica Los Colibríes de Altaquer (FELCA), la Investigación para la Conservación en el Neotrópico (SELVA), la Sociedad Antioqueña de Ornitología (SAO), la Sociedad Caldense de Ornitología (SCO) y el Instituto Humboldt.

En la actualidad, eBird es la plataforma de ciencia ciudadana que más datos sobre biodiversidad aporta en Colombia. Con cerca de 2,5 millones de registros, sus usuarios han contribuido con datos sobre el 95 % de las especies de aves del país.

El portal regional buscará consolidar a eBird como una herramienta para el monitoreo participativo y la investigación científica de las aves en Colombia con la intención de que la información generada se utilice para la conservación de la biodiversidad.

Más allá de los resultados del Global Big Day, de su capacidad para unir personas, entidades y países o de la diversión e inspiración asociadas a esta actividad, cabe destacar la importancia ecológica de las aves como fuente de solución de la mayoría de problemas ambientales que hoy afronta el planeta. No es casualidad, entonces, que el 2018 haya sido declarado como el Año del Ave por más de 190 organizaciones mundiales.

 

Próximamente portal eBird Colombia: ebird.org/colombia
Más acerca del Año del Ave: birdyourworld.org
Portal mundial de eBird: ebird.org
Global Big Day: ebird.org/news/global-big-day-5-may-2018

Ver más ...

Libro Rojo de Aves de Colombia.Volumen II

Es necesario hacer evaluaciones periódicas para monitorear el progreso o retroceso en el estado de conservación de las especies y, por tanto, de las políticas de conservación (Farrier et ál. 2007; Butchart 2008; Amaya-Espinel et ál. 2011). El presente libro es el segundo de una obra de dos volúmenes que remplaza totalmente el libro rojo del año 2002 (Renjifo et ál. 2002). En la introducción del primer volumen de este libro rojo (Renjifo et ál. 2014) se hizo una síntesis del desarrollo de los libros rojos en el mundo, del desarrollo del sistema actualmente vigente de categorías y criterios de la UICN, y del desarrollo de las listas y libros rojos de aves en Colombia. Así mismo se describió cómo fue el proceso de investigación y colaboración conducente a la publicación de ese volumen caracterizado en cinco fases que condujeron a la publicación del volumen I. Este volumen II culmina una investigación que comenzó en el año 2008. Aquí analizamos el riesgo de extinción de las especies de todas las regiones y ecosistemas no cubiertos en el volumen I (ecosistemas abiertos, secos, insulares, acuáticos continentales y marinos, tierras altas del Darién y Sierra Nevada de Santa Marta y bosques húmedos de tierras bajas del centro, norte y oriente del país). Para mayor detalle sobre este punto, véase la sección Síntesis de resultados. Anhelamos que la obra inspire a los investigadores de manera que estimule el desarrollo de un conocimiento más profundo de estas especies, a las autoridades ambientales y la sociedad civil para orientar medidas efectivas de conservación, y a la ciudadanía para infundir un mayor aprecio y compromiso por la conservación de nuestro patrimonio avifaunístico.

 

La publicación se encuentra disponible para lectura en nuestro Repositorio Institucional.

Descargar  Consultar en el repositorio



Ver más ...

Aves y anfibios al límite si temperatura en Colombia aumenta 5 grados centígrados

Bio

 

Según la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático, entregada por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la temperatura de Colombia será 2.4 grados centígrados más alta por factores relacionados con el uso del suelo, sectores manufactureros y de transporte, deforestación, entre otros.

En datos incluídos en el reciente informe, Estado y Tendencias de la Biodiversidad Continental de Colombia, el Instituto Humboldt analiza factores de transformación y pérdida de diversidad biológica, entre ellos los efectos que el aumento de 5 grados centígrados en la temperatura del país, por causa del cambio climático, tendría en hábitats de cinco especies de aves colombianas.

La afectación directa de zonas se traduce en la desaparición de hábitats ideales para una variedad de especies, las cuales están adaptadas a estos espacios. Es decir, que las condiciones óptimas de temperatura y lluvia a las que está acostumbrada la fauna y flora silvestres podrían cambiar.

De esta manera, el resultado del aumento en la temperatura podría ocasionar, por ejemplo, que una especie esté obligada a desplazarse hacia zonas más frías para encontrar las condiciones apropiadas que garanticen su supervivencia.

En un país tropical como Colombia, los climas con temperaturas bajas se encuentran montaña arriba; así pues, las especies realizarían movimientos altitudinales para llegar a zonas en las cuales sobrevivir.

Por el contrario, y dado que no todas las especies pueden adaptarse al cambio climático, muchas serían incapaces de realizar o finalizar tales desplazamientos al toparse con áreas inhóspitas, como centros urbanos o zonas agrícolas, e incluso al no hallar lugares adecuados a los cuales acudir, lo que ocasionaría su inminente extinción.

Se estima, por ejemplo, que de 46 especies de anfibios estudiados, 21 quedarían atrapadas en zonas de bajo relieve que actuarían como islas o trampas térmicas y rodeadas de temperaturas inapropiadas; 13 de ellas se encontrarían con espacios urbanos o agrícolas donde les sería imposible sobrevivir.

Para las aves, un aumento de 5ºC en la temperatura causaría la extinción de cinco especies cuyos hábitats se localizan en la serranía del Darién, Perijá y Chiribiquete, áreas apreciadas por avistadores debido a su diversidad y riqueza.

Las especies con riesgo de extinción serían el arañero del Pirré (Basileuterus ignotus), el chamicero de Perijá (Asthenes perijana), la perdiz Tacarcuna (Odontophorus dialeucos), la esmeralda del Chiribiquete (Chlorostilbon olivaresi) y la tángara de nuca verde (Tangara fucosa).

El cambio climático es parte de este nuevo reporte sobre el estado y tendencias de la biodiversidad colombiana dada su importancia crítica en el manejo de los recursos naturales, los riesgos que supone para la supervivencia de la diversidad biológica, el incremento en los niveles del mar, la aceleración en la desertificación, el derretimiento de los nevados y glaciares, la reducción de la producción agrícola, entre otros.

Desde el Humboldt se desarrollan iniciativas que responden a las necesidades nacionales, regionales y locales para adaptarse y mitigar los efectos relacionados con el cambio climático, favoreciendo una gestión territorial planificada que incluya conocimientos indígenas y locales.

Más información de cambio climático en Bio 2016, disponible ahora para consulta en línea.

Ver más ...

Premio para el Libro Rojo de las Aves



libro rojo header

 

El Libro rojo de aves es el ganador en la categoría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de los Premios Nacionales de Ciencias y Solidaridad de la Fundación Alejandro Ángel Escobar (FAAE).

La obra liderada por Luis Miguel Renjifo (Universidad Javeriana) está constituida por dos volúmenes. El primero, presenta los resultados para los bosques húmedos de los Andes y la costa pacífica. El segundo, evalúa las aves en los ecosistemas abiertos, secos, insulares, acuáticos continentales, marinos, tierras altas del Darién, Sierra Nevada de Santa Marta y bosques húmedos del centro, norte y oriente de Colombia.

Entre sus coautores se encuentra Jorge Velásquez, investigador del Instituto Humboldt, quien desarrolló el componente de modelamiento climático y análisis de distribuciones de aves. Según el comité evaluador de la FAAE, "esta es una obra científica de las más altas calidades, que reúne 10 años de investigaciones en casi todo el territorio nacional e incorpora modelamientos de hábitats a partir de información climática de más de 40 años e información sobre cobertura vegetal, aspectos fundamentales para establecer el grado de riesgo de las aves".

El Instituto Humboldt, coeditor de esta obra y miembro del Comité Nacional de Especies Amenazadas, felicita a la Universidad Javeriana por este nuevo reconocimiento que incentiva la producción de publicaciones científicas ambientales en el país.

El Libro Rojo de Aves puede ser adquirido en nuestras diferentes sedes.

Ver más ...

Aves colombianas traficadas ya tienen su huella genética

headerboletin

Aves colombianas traficadas ya tienen su huella genética

Bogotá, D. C., 28 de julio de 2016

 FOTO 3 HENRY ARENAS
 
 

- Investigadores del Instituto Humboldt generaron códigos de barras genéticos para identificar casi la mitad de las especies de aves traficadas de forma ilegal en Colombia, algunas de las cuales parecen representar especímenes aún no descritos.

- El código de barras de ADN se basa en el uso de una región del genoma que sirve como etiqueta para la identificación rápida de especies.

- La información genética es una herramienta clave en el conocimiento, manejo y conservación de la biodiversidad. No obstante, en Colombia aún falta estudiar este nivel de variabilidad biológica.


Después del tráfico de drogas, armas y personas, el de flora y fauna silvestre es el cuarto negocio ilegal más lucrativo del mundo. Este delito amenaza la conservación de la biodiversidad global y contrarrestarlo exige que las autoridades ambientales actúen con rapidez y eficacia. Esta tarea resulta, en algunos casos, una utopía, especialmente cuando la posibilidad de identificar las especies decomisadas es a través de sus rasgos físicos.

Los traficantes aprovechan esta coyuntura para comerciar, incluso, solo fragmentos de pieles, cuernos, caparazones, huevos, organismos juveniles que no se diferencian entre especies e individuos adultos a los cuales alteran o remueven rasgos físicos que sirven para identificarlos. En tal caso, la alternativa restante es el uso de la información genética de los especímenes incautados.

Sobre este asunto, Henry Arenas Castro, investigador del Laboratorio de Genética de la Conservación del Instituto Humboldt, menciona: “hoy en día, aunque cuentes con las muestras de especies traficadas, no es posible identificarlas en todos los casos; por ejemplo, si incautas un huevo o un pichón es difícil identificarlos porque aún no exhiben los rasgos propios de la especie o porque les pintan las plumas u otras partes del cuerpo para hacerlos pasar por una especie que no son; incluso, algunos traficantes con experiencia en el tema remueven plumas o parches de los individuos, rasgos claves para saber a qué especie pertenecen”.

Y es en este aspecto que el Laboratorio de Genética de la Conservación del Instituto Humboldt trabaja para identificar especies silvestres víctimas de tráfico ilegal en Colombia. A partir de 281 muestras de tejidos provenientes de todo el país, los investigadores del Humboldt generaron secuencias del código de barras genético de 152 especies de aves de Colombia, especialmente endémicas, protegidas legalmente, incluidas en los apéndices de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y en riesgo por tráfico ilegal. Algunas de estas especies son loros, colibríes y aves de caza, 47 de las cuales carecían de esta información.

Por primera vez se obtuvieron los registros de códigos de barras de ADN para 38 colibríes, cuatro loros, tres halcones y dos especies de búhos, principalmente endémicos de los Andes del Norte, lo que corresponde al 46 % de las especies de aves registradas en la lista colombiana CITES, según información publicada en la reciente edición de la revista Molecular Ecology Resources.


A partir de este insumo, individuos de cualquier especie catalogada genéticamente pueden ser identificados a partir de gotas de sangre, plumas, huevos o muestras de músculo y huesos. Esta información es una herramienta valiosa no solo para autoridades ambientales y judiciales, sino también para la comunidad académica pues once de estos especímenes mostraron señales genéticas que indican que su diversidad es mayor a la esperada.

Hurgando la biblioteca de la vida

El código de barras genético es un método estandarizado de identificación de especímenes a través del análisis de fragmentos cortos de ADN de una región esencial en todos los animales que es lo suficientemente variable para diferenciar entre especies. Dicha información se deposita en la base de datos pública del programa internacional “Código de Barras de la Vida” (BOLD) acompañada de datos geográficos y fotografías de tal forma que, a partir de una muestra de tejido (p. ej. semilla, pluma), pueda identificarse una especie.

Un problema persistente para la aplicación de los códigos de barras de ADN es disponer de una base de datos de referencia completa. Por ejemplo, no es posible identificar y procesar un delincuente solo con sus huellas digitales ni por su material genético si la persona no está registrada en un banco de datos. Así mismo, a pesar de tener muestras genéticas de un ave traficada, no podría identificarse el grupo al cual pertenece si no existe un registro público con información genética de las diferentes especies de aves.

Acerca del proceso, Henry Arenas explica: “al tomar una muestra de hueso, sangre, plumas o incluso de un huevo puede extraerse el ADN y amplificarlo, para examinar una región en particular que ya está caracterizada, al comparar su secuencia con la base de datos se puede establecer de cuál especie proviene la muestra. El éxito depende de una muy buena base de datos construida previamente, en este caso de aves, con la cual comparar individuos que normalmente son objeto de tráfico ilegal; esta fue la razón que motivó la iniciativa del Humboldt”.

Además de utilizarse en el reconocimiento de especímenes que son objeto de tráfico ilegal, esta identificación es de importancia en los sectores de la salud, económico, agropecuario y ambiental para tomar medidas en casos de epidemias, plagas e invasiones biológicas. De igual forma, dicha caracterización permite descubrir especies desconocidas, aparentemente muy parecidas a las conocidas pero que a nivel genético resultan ser linajes distintos.

Dada la relevancia y beneficios que trae consigo el uso del código de barras de ADN para catalogar especies y nutrir la base de datos de las mismas, son indispensables decisiones políticas que aceleren los procesos y faciliten a las autoridades ambientales su trabajo de reconocimiento de especímenes traficados in situ pues el tiempo de espera es considerable mientras una muestra va a un laboratorio regional o local, en el mejor de los casos, o por el contrario hasta Bogotá, ciudad que concentra la mayoría de sitios especializados en la materia.

“Una forma más rápida y práctica sería la implementación de laboratorios móviles en sitios ya identificados como rutas de tráfico, pues las pruebas se realizarían de inmediato en campo. Así se ahorra tiempo mientras se espera que la muestra viaje para ser analizada, comparada y los resultados regresan. Sería ideal lograrlo, pero esto requiere una inversión estatal”, señala Arenas.

Colombia está “mal parada”

Según los datos registrados en el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB), en nuestro país los grupos mejor representados tienen secuencias genéticas de apenas un 5 % de sus especies, lo que acentúa la necesidad de aumentar tales estudios en el país, más si se considera que la variabilidad del ADN en las poblaciones está relacionada con el potencial de adaptación que las mismas tienen frente a cambios en su ambiente; de tal manera que datos de esta naturaleza permiten calcular el flujo genético entre poblaciones, aislamiento o conectividad y, por ende, vulnerabilidad a la extinción.

También es posible, en una escala de organización biológica más amplia, medir la diversidad en la historia evolutiva del conjunto de especies que hacen parte de la comunidad. Análisis a este nivel deben ser considerados en la priorización de áreas para la conservación ya que demuestran el potencial de respuesta al cambio de comunidades en un área determinada.

No obstante, en Colombia, la iniciativa de códigos de barras de ADN está restringida principalmente por la dificultad de obtener financiación que apoye este tipo de iniciativas. Para mejorar la situación, el Instituto Humboldt coordina la Red Internacional de Código de Barras en Colombia (iBOL Colombia), la cual promueve la caracterización genética de la biodiversidad del país.

Con lo anterior, el código de barras de ADN toma protagonismo en el contexto colombiano como herramienta crítica en el control del tráfico ilegal de aves y otras especies a través de las fronteras, ya que es efectivo para identificar muestras de organismos que carecen de características evidentes que faciliten su reconocimiento.

 

Ver más ...

Eventos

En esta sección encontrarás un resumen de los eventos más recientes en los que ha participado el Instituo Humboldt.

  • Un compromiso de país: se acerca el III Congreso Colombiano de Restauración Ecológica

    Más de 500 investigadores, gestores y técnicos de diversas instituciones académicas, así como autoridades ambientales y representantes de la sociedad civil se darán cita en el Oriente Antioqueño.

    A

    Nos encontramos a cinco meses de este evento que constituye el espacio de encuentro y discusión más importante que sobre los avances en restauración ecológica se tiene en Colombia. Durante tres días se presentarán los avances más significativos del país en los temas clásicos de la restauración ecológica y también se incluirán aspectos actuales relacionados con las metas de país, el posconflicto y el cambio global. Adicionalmente, se presentarán los avances más relevantes a nivel internacional sobre restauración de ecosistemas tropicales, restauración geomorfológica de minas a cielo abierto, restauración de hábitats para la fauna, revegetación, implicaciones genéticas en la restauración ecológica, restauración a escala de paisaje y desde aspectos socio-económicos.

    El lema definido para la tercera edición del congreso es “Un compromiso de país”, ya que creemos que un trabajo en conjunto, comprometido, sincero y desde nuestras particularidades, nos permitirá alcanzar las metas de restauración ecológica que Colombia se ha planteado. Creemos que además de darle relevancia a los aspectos científicos y técnicos de la Restauración Ecológica, es muy importante cuestionarnos sobre el papel de la sociedad civil, los sectores productivos y el Estado, respecto de su responsabilidad en los planes, programas y proyectos que sobre el tema se adelantan en sus respectivas regiones de influencia.

    ¡Los invitamos a participar activamente, tanto en la preparación como en la realización, de este importante evento para Colombia, Iberoamérica y el Caribe!

    Para mayor información por favor visitar la página web oficial del evento: www.redcre.com. Para dudas o comentarios puede comunicarse al teléfono fijo: (571) 3202767 ext: 1143, en Ríonegro al (574) 5699090 ext. 456, por correo físico a la carrera 118 # 70-84 Bogotá (Colombia) o al correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

    Organizan: Instituto Humboldt, Red Colombiana de Restauración Ecológica, Universidad Católica de Oriente y SIACRE.

    Apoyan: CORNARE, Universidad de Antioquia, Universidad Nacional -sede Medellín- y CIPAV

  • Iniciativas de la gente que apuntan hacia la sostenibilidad: evaluaciones de diversidad en tres reservas de la sociedad civil.

    En Gachantivá, municipio del departamento de Boyacá, un grupo de personas amantes de la naturaleza asumieron el gran reto de construir un modelo de vida sostenible en un territorio dominado por bosques de roble nativo, ganadería y cultivos de pan coger. Son conocidos como “la gente Cochahuaira”

    B
    En la foto los líderes de la zona junto a sus fieles compañeras de 4 patas en compañía de algunos de nuestros investigadores del equipo de Colecciones Biológicas del Instituto -Claudia Medina, Johan Cárdenas, Ariel Parrales, Andrés Rymel, Kevin Borja, Arturo González, Miguel Torres, Edwin Torres, Sergio Córdoba y Socorro Sierra-
     

    En la vereda Saavedras de Roncancios (Gachantivá) un grupo organizado de la comunidad protege los bosques así como su diversidad, cuidan las fuentes hídricas, siembran árboles nativos, trabajan conjuntamente en la resolución de los problemas sociales y ambientales que los aquejan y se esfuerzan día a día por garantizar que la provisión de variados servicios ecosistémicos se mantenga.

    En una zona amenazada por la minería, ya que el 42 % del municipio de Gachantivá tiene títulos mineros principalmente para la explotación de caolín y piedra caliza, ahora hay un total de 15 hectáreas que son reserva natural, debido a la constancia de la gente Cochahuaira. Y es que tres reservas (Furatena, Buena Vista y Cochahuaira), ahora hacen parte del sistema de Parques Naturales Nacionales, contribuyendo así a la protección y sostenibilidad de este importante territorio sociecológico, aledaño al macizo de Iguaque y parte del corredor de robles de Iguaque –Guantiva - la Rusia.

    Frente a este panorama, el equipo de colecciones biológicas del Instituto Humboldt decidió visitar estas zonas protegidas por la comunidad para realizar evaluaciones de biodiversidad en diferentes grupos biológicos. Para tal fin, los investigadores ubicaron redes para aves, usaron cámaras trampa para registrar mamíferos y adicionalmente, muestrearon anfibios de noche y reptiles de día. Se estudiaron las plantas, los escarabajos coprófagos y las mariposas de la zona. También examinaron las fuentes de agua y se registraron los insectos acuáticos -importantes indicadores de calidad del agua-.

    Entonces, ¿con qué se encontraron nuestros investigadores? Lograron registrar aves típicas de páramos y bosques de la Cordillera Oriental y especies endémicas de distribución restringida como el colibrí príncipe de Arcabuco, Coeligena prunellei, quien habita únicamente en esta cordillera. Por otra parte, se adelanta un análisis molecular para confirmar la identidad de otra especie de colibrí del género Metallura, encontrado en Buena Vista.

    C

    Por su parte, en las cámaras trampas se registraron faras y conejos. Además, se encontraron nuevos registros de ranas en diferentes categorías de amenaza. Hasta el momento se han identificado ocho especies de mariposas, entre ellas una del grupo de los ithominos, Greta andromica, indicadora de buena calidad de bosque. Otros insectos y plantas colectadas se están procesando y la información de toda la caracterización será digitalizada y estará disponible próximamente en diferentes formatos.

    Este trabajo representa un interesante ejercicio de integración y labor en conjunto para conocer la riqueza de las reservas y de este municipio que no contaba con información asociada detallada. Nuestros investigadores y los habitantes de la zona se unieron por un objetivo común: conocer más de la biodiversidad y sus interacciones. La experiencia, además de finalizar con registros valiosos de la biodiversidad del lugar, le permitió al equipo de colecciones sensibilizarse con el tema de reservas privadas y lo que implica vivir en comunidad de forma sostenible, como es el caso de Cochahuaira.

    D

    Fotografías suministradas por Claudia Medina, coordinadora científica de las Colecciones Biológicas.

     

  • Código de barras genético, una herramienta para la conservación de las aves de Colombia

    Investigadores del Instituto Humboldt generaron códigos de barras genéticos que permiten identificar casi la mitad de las aves traficadas en Colombia, algunas de las cuales parecen representar especies aún no descritas para la ciencia.

    El tráfico de flora y fauna silvestre es el cuarto negocio ilegal más lucrativo del mundo y se ha convertido en una amenaza para la conservación de la biodiversidad global. Las acciones judiciales en contra de este delito requieren de la identificación rápida e inequívoca de los especímenes que se trafican, pues algunas especies gozan de protección legal, especialmente las endémicas, amenazadas e incluidas en los apéndices de la “Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)”. Sin embargo, identificar los individuos decomisados puede llegar a ser muy difícil y en algunos casos puede ser una misión imposible si solo se realiza a partir de rasgos morfológicos. Esto lo saben los traficantes, por eso muchas veces trafican solo con fragmentos de pieles, cuernos y caparazones, con huevos e individuos juveniles que no se diferencian entre especies y con individuos adultos a los que les alteran o remueven los rasgos que son claves para lograr su identificación. Ante este panorama, la única alternativa para identificar los especímenes traficados es usar información genética.

    Frente a este contexto, el Laboratorio de Genética de la Conservación del Instituto Humboldt acaba de dar el primer paso para la identificación genética de especies silvestres víctimas de tráfico en Colombia. A partir de 281 muestras de tejidos provenientes de todo el país, los investigadores del programa Ciencias de la Biodiversidad generaron secuencias del código de barras genético de 151 especies de aves de Colombia protegidas por la CITES, 47 de las cuales carecían entonces de este tipo de información genética. Con estos datos, individuos de cualquiera de estas especies podrán ser identificados a partir de unas pocas gotas de sangre, plumas, huevos o muestras de músculo y huesos. Esta información no sólo ofrece una herramienta valiosa para las autoridades ambientales y judiciales, sino también para la comunidad académica, pues 11 de estas especies mostraron señales genéticas de diversidad oculta, sugiriendo que dentro de ellas el número de especies puede ser mayor.

    En el siguiente enlace se puede acceder al artículo completo: http://bit.ly/1TmIPle

    Referencia

    Mendoza ÁM, Torres MF, Paz A, Trujillo-Arias N, Lopez-Álvarez D, Sierra S, Forero F, Gonzalez MA. 2016. Cryptic diversity revealed by DNA barcoding in Colombian illegally traded bird species. Molecular Ecology Resources. DOI: 10.1111/1755-0998.12515

  • El Gimnasio Femenino adelanta un interesante proceso en las instalaciones de su colegio: cámaras trampa para investigar la biodiversidad

    Cusumbos, ardillas, comadrejas, ratones y pavas andinas hacen parte de la fauna encontrada por las estudiantes. Ejercicios de este tipo constituyen otra forma de trabajar para que la población juvenil se convierta en agentes promotores de una cultura para el cuidado, la conservación y la recuperación de los recursos naturales.

    E

    A finales del año anterior, el colegio Gimnasio Femenino inició un proceso de investigación con cámaras trampa en la reserva forestal que posee y que se encuentra ubicada en los Cerros Orientales. Con el acompañamiento del Instituto Humboldt, se instalaron los mencionados dispositivos y tras un mes de registro fue posible identificar que especies como cusumbos, ardillas, comadrejas, ratones y pavas andinas habitan el espacio estudiado. Adicionalmente y aunque se hallaron rastros de tigrillo, no fue posible capturar imágenes del felino con las cámaras.

    Las estudiantes se sorprendieron gratamente al descubrir especies de animales con las que comparten la ciudad y cuya existencia desconocían. Actualmente están preparando una campaña para dar a conocer a la comunidad educativa los animales que encontraron, explicar su importancia dentro del ecosistema y acabar con mitos que afectan las poblaciones de algunos de ellos como los ratones y las zarigüeyas. Este tipo de ejercicio es fundamental en las instituciones educativas para promover la ciencia ciudadana, el conocimiento sobre el patrimonio natural de los cerros y la importancia de su conservación.

Ver más ...

Eventos

En esta sección encontrarás un resumen de los eventos más recientes en los que ha participado el Instituo Humboldt.

  • En Curitiba, países de América Latina y el Caribe participaron en taller de fortalecimiento de capacidades para el logro de las metas Aichi 11 y 12

    El programa de Gestión Territorial de la Biodiversidad del Instituto Humboldt sigue trascendiendo fronteras y cumpliendo con compromisos internacionales

    Del 28 de septiembre al 2 de Octubre se llevó a cabo el “Taller de fortalecimiento para el logro de las Metas Aichi 11 y 12 para la conservación de la biodiversidad”, con la participación de 24 delegados de los países de America Latina y el Caribe, así como representantes de diferentes comunidades indígenas.

    Al evento, desarrollado en Curitiba (Brasil), asistieron por parte de Colombia Lucía Correa -Parques Nacionales Naturales- y Clara Matallana –investigadora del Programa de Gestión Territorial de la Biodiversidad del Instituto Humboldt-, quienes presentaron los avances del país en términos del cuplimiento de éstas metas.

    a

    Este taller fue el escenario perfecto para el intercambio de información, experiencias y aprendizajes entre instituciones y participantes provenientes de diferentes latitudes, y permitió conocer el estado de avance de la región en el cumplimiento de las metas así como desarrollar rutas prácticas para que cada país logre el cumplimiento de las metas al 2020.

    Las metas Aichi, incluidas en el Plan Estratégico del Convenio de Diversidad Biológica (CDB), fueron definidas en el 2010 durante la COP 10 (Conferencia de las Partes) con el fin de definir una ruta para detener la pérdida de la biodiversidad para el 2020. La Meta 11 plantea que “Al menos el 17% de las zonas terrestres y de aguas continentales y el 10% de las zonas marinas y costeras, especialmente aquellas de particular importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas, se conservan por medio de sistemas de áreas protegidas administrados de manera eficaz y equitativa, ecológicamente representativos y bien conectados y otras medidas de conservación eficaces basadas en áreas, y están integradas en los paisajes terrestres y marinos más amplios.” Esta meta no pretende únicamente incrementar la extensión de áreas protegidas sino que involucra elementos como conservación de áreas importantes para la biodiversidad, manejo efectivo y equitativo, representación ecológica, conectividad e integración a paisajes más amplios, y la identificación de otras medidas efectivas de conservación basadas en áreas. La Meta 12, por su parte menciona que “se habrá evitado la extinción de especies en peligro identificadas y su estado de conservación se habrá mejorado y sostenido, especialmente para las especies en mayor declive”

    Se evidenció que Colombia ha hecho esfuerzos considerables para el cumplimiento de las metas Aichi, reflejados en la protección de 13.71% de área terrestre protegida y el 8.49% de área marina e insular, pero cuenta aún con algunos vacíos. Por este motivo se comprometió para el 2020 con la declaratoria de al menos 2’500.000 hectáreas de áreas protegidas, incrementando así la representatividad ecológica del sistema. De la misma forma, se pretende generar mayores acciones de conservación en “Áreas Importantes para la Conservación de las Aves”, así como establecer metodologías para evaluar la efectividad de todas las áreas del sistema. En cuanto a la Gobernanza, Colombia ratificó el compromiso incluido en el Plan de Desarrollo 2014-2018 de analizar diferentes formas de gobernanza -especialmente gobernanza compartida por pueblos indígenas o comunidades- y de promover la consolidación de la Mesa de Trabajo de Territorios Comunitarios Protegidos.

    Otras medidas propuestas incluyen fortalecer el trabajo conjunto con los sectores, mejorar la conectividad entre las áreas (incluyendo acciones de restauración) e identificar el papel de otras medidas de conservación basadas en áreas con las que cuenta el país que son las denominadas estrategias complementarias para la conservación. Se buscará también fortalecer las acciones de conservación de especies amenazadas, mediante la implementación de evaluaciones y monitoreo.

    Se espera que con las prioridades identificadas los países puedan acceder a recursos del Fondo Mundial por el medio Ambiente (GEF-Global Environmental Facility) y a otros recursos de cooperación con el fin de que las metas Aichi se cumplan para el 2020.

    Finalmente, es importante agradecer a los organizadores de este taller quienes hicieron posible el encuentro. Se trata de la Secretaria Ejecutiva del CDB, el gobierno de Brasil, el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), el estado de Paraná, la Fundación O’Boticario para la protección de la naturaleza, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y el consorcio de amigos del Plan de trabajo en Áreas Protegidas.

  • Avistamiento de aves en la sede Venado de Oro del Instituto Humboldt

    Seis ornitólogos pertenecientes a diferentes instituciones de Bogotá, se dieron cita el pasado 12 de noviembre de 2015, en las instalaciones del Instituto para apoyar un interesante proceso.

    b

    En la fotografía de izquierda a derecha: Carolina Salazar (Asociación Bogotana de Ornitología), Andrés Cuervo (Universidad de los Andes), Mateo Hernández (Fundación Cerros de Bogotá), Paula Caycedo y Mónica Matías (Instituto Humboldt)

    Con el fin de realizar avistamientos y grabaciones en dos de los principales senderos que se encuentran en la sede Venado de Oro, cuya ubicación privilegiada en los Cerros Orientales de la ciudad ha permitido establecer desde hace dos años interesantes procesos de restauración, estos profesionales visitaron nuestra sede con todos los sentidos alerta. Y es que hasta el momento, gracias al proceso de avistamiento de aves que se viene realizando en nuestras instalaciones, tenemos registros de 53 especies de aves en el predio, de las cuales 16 son migratorios del norte del continente, 2 son migratorias altitudinales y 36 son residentes.

    Durante la jornada de la mañana del 12 de noviembre que se desarrolló desde las 6 a.m. hasta las 8:30 a.m., logramos observar 8 especies migratorias y 14 especies residentes, entre estas últimas reportamos un nuevo registro para la sede: Fiofío montano (Elaenia frantzii), un atrapamoscas que se alimenta de frutas e insectos, posiblemente el más frugívoro de su género.

    Es importante mencionar que diferentes investigadores del Instituto Humboldt están trabajando fuertemente con el objetivo de establecer un proyecto de evaluación y monitoreo de las aves de la sede Venado de Oro, como un escenario ideal para monitorear a la comunidad de aves y la recuperación ecológica de los emblemáticos Cerros Orientales de la ciudad de Bogotá. La asociación y divulgación con otros expertos en el tema nos permitirá tener una mayor cohesión con el gremio ornitológico, establecer en conjunto la planeación y ejecución de la propuesta y finalmente entre todos, aunar los esfuerzos para dar a conocer a los ciudadanos el tesoro que tenemos los bogotanos en nuestros cerros.

    Aquí pueden observar una tabla que contiene la relación de los registros de aves de nuestra sede (Descargar)

  • III Taller Regional de Biodiversidad y Cambio climático

    Promoviendo la interfaz entre la ciencia y la política

    cFotografía de los asistentes al encuentro

    Del 21 al 23 de septiembre se llevó a cabo el III Taller Regional de Biodiversidad y Cambio climático de ALCUE NET y CORDEX, organizado en Bogotá por Colciencias, el Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IDR) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de Argentina (MINCYT).

    En dicho taller, representantes de diferentes institutos de investigación y academia de América Latina y la Unión Europea, discutieron sobre la necesidad de fortalecer los lazos de sistematización de la información generada en el campo de la biodiversidad y del cambio climático, para lo cual, se plantearon diferentes estrategias que podían solventar los vacíos y distancias existentes entre la ciencia y la política, así como también surgieron diferentes oportunidades de cooperación entre ambas regiones del mundo.

    De igual forma, los expertos asistentes resaltaron durante los días de encuentro, la importancia que tiene la unificación de los “lenguajes” y los contextos que se necesitan, tanto en la comunidad de cambio climático como en la comunidad de biodiversidad, para así trabajar en conjunto de una forma eficiente y articulada.

  • Participación del Laboratorio de Biogeografía Aplicada y Bioacústica (LBAB) en diferentes espacios de interés internacional

    Este laboratorio, perteneciente al Programa de evaluación y monitoreo de la biodiversidad, sigue presentando los resultados de su investigación en distintas latitudes.

    dEn esta foto, los protagonistas son todos los participantes del CISEN4

    Del 30 de septiembre al 3 de octubre, el Laboratorio de Biogeografía Aplicada y Bioacústica del Instituto Humboldt, representado por la investigadora María Helena Olaya, estuvo presente en el “Cuarto congreso internacional de servicios ecosistémicos en los Neotrópicos-CISEN4”, realizado en la ciudad de Mar del Plata (Argentina).

    En el marco del simposio denominado “Caracterización y evaluación de funciones y servicios ecosistémicos”, nuestra investigadora presentó la ponencia “Mapeo del servicio ecosistémico de provisión –alimento- en los humedales de Colombia”. Este trabajo hace parte de los resultados entregados al Proyecto delimitación de humedales interiores de Colombia del Fondo Adaptación.

    d1Nuestra investigadora, María Helena Olaya, en representación del Instituto Humboldt durante este Congreso.

    Adicionalmente, este trabajo también fue presentado en Sudáfrica bajo el formato de póster con el título “How fish comes to the table? A view of the food provisioning ecosystem services associated with fishing in Colombia” en la Octava Conferencia del Ecosystem Services Partnership –ESP 2015, durante la sesión del grupo temático “Modeling and mapping ecosystem service capacity, flow and demand with data of varying quantity and quality”.

  • Avanzan las reuniones preparatorias para IPBES 4

    La Unidad de Apoyo Técnico para la evaluación regional y sub-regional de la biodiversidad y servicios ecosistémicos para la región de las Américas –TSU- presenta algunos avances de su gestión.

    eParticipantes de la VI Reunión del MEP y el Bureau de la IPBES, que se llevó a cabo en Bonn ( Alemania), entre el 8-12 de octubre de 2015.

    La Plataforma Intergubernamental en Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, IPBES (www.ipbes.net), es un mecanismo creado por la comunidad internacional como un cuerpo intergubernamental independiente abierto a todos los países miembros de las Naciones Unidas. Su objetivo es fortalecer el diálogo entre la comunidad científica y los tomadores de decisión en temas de biodiversidad y servicios ecosistémicos, de modo que se puedan adoptar políticas adecuadas en los niveles local, nacional e internacional ante el reto de la disminución, a tasas sin precedentes, de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Uno de los objetivos de la IPBES es llevar a cabo evaluaciones del estado de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en cada uno de los grupos regionales de las Naciones Unidas. La región de las Américas constituye uno de estos grupos, el cual incluye, América del Norte, Centro América, Sur América y el Caribe.

    La IPBES tiene cuatro cuerpos principales de gobernanza: la Plenaria como el órgano con responsabilidad en todos los aspectos de IPBES incluyendo el desarrollo e implementación del programa de trabajo y la aprobación de todos los productos y servicios; el Bureau como cuerpo consejero del Presidente y el secretariado en conducir los asuntos de la Plenaria y sus cuerpos subsidiarios; el Panel Multidisciplinario de Expertos (MEP), el cual desarrolla las funciones técnicas y científicas de la IPBES; y la Secretaría, cuyo rol principal consiste en asegurar el funcionamiento efectivo de la IPBES a través del apoyo a la Plenaria, el Bureau y el MEP.

    Nuestra Directora, Brigitte Baptiste, miembro del MEP como representante de América Latina y el Caribe, participó en la VI Reunión del MEP y el Bureau de la IPBES que se realizó en la ciudad de Bonn (Alemania) del 8 al 12 de octubre de 2015.

    Adicionalmente, la Unidad Técnica de Apoyo para la evaluación de las Américas (TSU por sus siglas en inglés), participó en la reunión en Bonn, a través de su Coordinador, Mauricio Bedoya-Gaitán. A la reunión asistieron otras unidades de apoyo técnico, así como fuerzas de trabajo constituidas para desarrollar temas específicos como el de construcción de capacidades, conocimiento local e indígena, conocimiento y datos, polinización, degradación de la tierra. Se espera que se fortalezcan los lazos de cooperación existentes entre las unidades, las fuerzas de trabajo y toda la estructura de la IPBES para, en este caso, contar para 2018 con una evaluación regional de la biodiversidad y servicios ecosistémicos que informe de manera precisa y adecuada a los tomadores de decisión en la región de las Américas.

    Este encuentro hace parte de las reuniones preparatorias de la cuarta reunión Plenaria de la IPBES a realizarse en febrero del 2016 en Kuala Lumpur (Malasia), en donde se examinarán los progresos realizados en el programa de trabajo de la IPBES aprobado para el 2014 -2018, en especial los reportes completos de las dos primeras evaluaciones (polinización y polinizadores asociados a la producción de alimentos y análisis de escenarios y modelización de la biodiversidad y los servicios) con su respectivo resumen para los políticos.

    El Instituto Humboldt actualmente hospeda la TSU para la Evaluación de las Américas. Esta Unidad es la encargada de proveer apoyo técnico, científico y organizacional y fue establecida para apoyar la implementación del programa de trabajo de la IPBES, así como el cumplimiento en la elaboración de los entregables aprobados por la Plataforma. La Unidad está conformada por Ana María Hernández, -Jefe de la Oficina de Asuntos Internacionales y Política del Instituto y supervisora de la TSU-, Mauricio Bedoya-Gaitán -Coordinador de la TSU-, Natalia Valderrama -Asesora Técnica y Científica- y Sergio Aranguren -Profesional en Asuntos Internacionales-.

Ver más ...
Subscribe to this RSS feed