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Nota de actualidad | Por: Prensa Instituto Humboldt

Antioquia: pionera al implementar evaluación de oportunidades de restauración




Foto: Paola Isaacs / Instituto Humboldt


Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo con más de 56.343 especies, altos endemismos y variedad de ecosistemas, muchos de estos únicos en el planeta y amenazados debido a un 40% de degradación del territorio y tasas elevadas de deforestación que han aumentado luego del posacuerdo.

Lo anterior, en parte, se debe al marcado conflicto social por la sobreexplotación inadecuada de los recursos, la ausencia de gobierno y la inequidad. Según resultados de un ejercicio realizado por el Instituto Humboldt, las regiones caribe y andina presentan mayor estado de degradación con cerca de 22 millones de hectáreas para restaurar.

Sin embargo, las alertas permanecen en zonas como el Amazonas, donde la tasa de pérdida de cobertura es alta y se estima un impacto mayor ante la ola de incendios forestales desatada en el segundo semestre de 2019; también en las sabanas de los llanos orientales cuya degradación no es evidente en los insumos satelitales debido al cobijo de pastos, lo que impide diferenciarlos de aquellos que son naturales.

Una estrategia que contrarreste el panorama de degradación del territorio y pérdida de cobertura boscosa está en el Desafío de Bonn, donde Colombia asumió el reto de recuperar 1 millón de hectáreas. Al mismo tiempo, el Ministerio de Ambiente trabaja en la restauración de áreas degradadas desde hace más de dos décadas.

Por su parte, el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 comprometió la restauración de 210.000 hectáreas, las cuales son vigiladas y en parte implementadas por el Ministerio de Ambiente y entes relacionados como autoridades regionales y el sector privado.

En tal sentido se desarrolló el Plan Nacional de Restauración (PNR) como un primer paso para, entre otros, brindar lineamientos al momento de plantear proyectos de restauración del corto al largo plazo. Asimismo, existe la Red Colombiana de Restauración Ecológica (Redcre), que articula diferentes actores técnicos, académicos y ambientales con el fin de difundir y posicionar el tema a través de publicaciones, eventos y redes de trabajo conjunto.

En 2016, y como apoyo a la meta de recuperación del millón de hectáreas, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), en colaboración con el Instituto Humboldt, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro- Nare (Cornare) y la Universidad Católica de Oriente (UCO), aplicaron por vez primera en Colombia la Metodología de Evaluación de Oportunidades de Restauración (ROAM) por sus siglas en inglés.

ROAM es una propuesta flexible y asequible para que los países identifiquen y analicen, con prontitud, las áreas que están preparadas para la implementación de estrategias de restauración del paisaje forestal, y se determinen prioridades al respecto a nivel regional o nacional.

La zona elegida fue el oriente antioqueño por sus características de degradación, evidentes también en gran parte del país, y poseer áreas priorizadas para la restauración con presencia invasiva de especies exóticas y susceptibilidad a deslizamientos. Además, la región se vio afectada por la violencia, y ahora en etapa de posacuerdo ha registrado un elevado retorno de las comunidades a sus fincas con la consecuente reapertura de la frontera agropecuaria y un aumento en la deforestación.

Además, el oriente de Antioquia es clave por su concentrada riqueza de especies y condiciones únicas de preservación y hábitats en el país, pese a su cercanía a centros poblados. Estas particularidades ocurren actualmente en varios lugares de Colombia por lo que se considera prioritario iniciar programas de apoyo a la conservación de áreas naturales que frenen la deforestación, acompañados de un uso eficiente del suelo que beneficie a comunidades en zonas de posacuerdo, y de la restauración del paisaje en las zonas a escala local.

Durante el proceso de implementación de la iniciativa ROAM hubo preparación y planificación, recolección de datos y análisis, resultados y recomendaciones en cuatro grandes aspectos: en primer lugar, los modos de vida en la región para hacer propuestas acordes con las necesidades locales y reconocer la viabilidad de estrategias de restauración; en segundo lugar, determinar con análisis cartográfico las oportunidades de recuperación de ecosistemas degradados basados en la conectividad del paisaje, las contribuciones de la naturaleza para el bienestar de las personas y la zonificación para el ordenamiento predial que debe realizarse integrando la preservación, restauración y el uso sostenible.

En tercer lugar, cuantificar las diferentes actividades productivas presentes en la región con miras a un manejo integral del territorio soportado en un análisis económico del costo y beneficio de la restauración y la reconversión productiva asociada a los bosques; y en cuarto y último lugar, examinar las diferentes oportunidades de financiación y actores clave que puedan implementar y respaldar las propuestas.

Con talleres participativos fueron identificadas las necesidades de restauración, áreas de las cuales obtener información primaria y zonas con mayor o menor degradación. Se determinó, así, que el norte de la cuenca de los ríos Negro y Nare es la más degradada mientras el sur posee grandes parches de bosques conservados y recuperados tras el desplazamiento ocasionado durante el conflicto armado interno. En cuanto a los modos de vida, existen asociaciones entre gremios productores que han desarrollado experiencias piloto en reconversión productiva y ecoturismo.

Como zona prioritaria a evaluar se eligió a la cuenca del río Samaná Norte, evidenciando la necesidad de protección de los corredores biológicos de grandes felinos, parches para la preservación y zonas donde puede implementarse la rehabilitación del paisaje por medio del uso sostenible, todo ligado al fortalecimiento del sistema de áreas protegidas existente.

En cuanto a los beneficios que ofrece la naturaleza para el bienestar de los habitantes de la región, las áreas boscosas del sur y algunas del norte deben permanecer en estado óptimo de conservación, pues los lugares intervenidos han perdido muchos servicios dados por los ecosistemas y relacionados con la madera, alimentación, cultivos, polinización, almacenamiento de carbono y control de la erosión.

Lo anterior hace inminente el diseño e implementación de una reconversión productiva en la zona dada la baja rentabilidad reportada de los sistemas actuales de producción, los cuales promueven la degradación y deforestación de más áreas preservadas. Una estrategia y oportunidad para fortalecer los medios de vida, y la economía local, está en el ecoturismo y en el aprovechamiento de productos derivados del bosque, como la miel, altamente valorados por la comunidad.

Con base en lo anterior, el Instituto Humboldt, la UCO y Cornare acordaron la puesta en marcha de acciones enmarcadas en la restauración ecológica productiva que permitan aumentar la eficiencia privada a la vez que contribuyan al mejoramiento y/o generación de contribuciones de la naturaleza para el bienestar de las comunidades.

Entre algunas de las conclusiones del proceso destacan la necesidad de tener en cuenta y entender los modos de vida e intereses puntuales de las comunidades y las necesidades de restauración particulares de acuerdo a cada ecosistema.

Asimismo, se reconoce la baja capacidad instalada en cuanto a restauración y la falta de una correcta caracterización de prioridades en el tema sumada a la presencia en la zona de especies exóticas, suelos degradados o drenajes sin vegetación; llama la atención la no difusión de la información al respecto en las comunidades, sectores y entidades del estado; de la misma forma, la complejidad de los modelos y su elaboración por parte de personal de otras corporaciones autónomas; la usencia de articulación con la academia, entre otras.

Para finalizar, es clave impulsar la restauración del paisaje en Colombia con apoyo de estrategias como ROAM, considerando la importancia del monitoreo adecuado de las áreas restauradas. Cabe destacar, además, que la restauración es una herramienta útil en el ordenamiento del territorio, en especial si integra múltiples actores en su abordaje: el sector privado, público, la academia, y las poblaciones y comunidades locales, en especial en tiempos de posacuerdo.

Conozca al detalle los resultados del proceso de evaluación de oportunidades de restauración (ROAM) en la jurisdicción de Cornare, Antioquia – Colombia.